Las etiquetas de papel son materiales de identificación elaborados con diversos tipos de papel especializado como material base, que pueden ser autoadhesivas o sin adhesivo (con o sin él). Estas etiquetas combinan funciones de identificación, información y decoración, lo que las convierte en un producto de identificación básico, económico y de amplio uso. Entre los materiales base se incluyen papel estucado, papel kraft, cartulina blanca y papel de escritura, que se caracterizan por su excelente capacidad de impresión, ligereza y facilidad de corte.
Aplicaciones: en la industria alimentaria y de bebidas para el etiquetado de fecha de caducidad e ingredientes; en la industria química y de supermercados para etiquetas de precio y especificaciones; en los sectores de logística y oficina para la clasificación de mercancías y el etiquetado de documentos; y también para la decoración de regalos, información farmacéutica y etiquetas para prendas de vestir. Gracias a su practicidad y respeto al medio ambiente, son el producto de identificación básico preferido en diversas industrias.